Mediante controles realizados en los últimos días, personal de guardaparques procedió al secuestro de armas de fuego, que eran transportadas de forma ilegal. En la jornada del lunes guardaparques de la Reserva Laguna de Llancanelo procedieron a la requisa de un vehículo. La inspección fue puntualmente en la zona de El Carrizalito y a un poblador de la zona le secuestraron una carabina calibre 22, con municiones. “El arma era transportada sin papeles y el procedimiento se realizó con total normalidad”, explicó a Malargüe a Diario Andrés Castro, guardaparque de La Payunia.

En otro procedimiento, en la zona de El Nevado, personal de guardaparques requisó una camioneta, marca Toyota y en el interior de la misma encontraron dos armas de fuego. “En esa oportunidad secuestramos una carabina calibre 22 y un fusil calibre 308. Ambas armas eran transportadas de manera ilegal”, precisó Andrés Castro. Además de las armas, los infractores, padre e hijo, llevaban varias municiones. Al consultarle al entrevistado por la procedencia de estos infractores, respondió que ambos son oriundos del vecino departamento de San Rafael.

Un dato que llama la atención es el grueso calibre que utilizaba uno de los infractores, por lo que se le consultó al guardaparques Castro si es frecuente la portación de este tipo de armas, a lo que respondió: “Lamentablemente, cada vez la están utilizando con mayor frecuencia.” También se indagó sobre las lesiones que provoca una bala calibre 308 y en este sentido el entrevistado aseguró que estas municiones son muy perjudiciales, porque directamente atraviesan a los animales y muchas veces el cazador no logra atrapar al animal herido, por lo que éste suele agonizar durante varios días antes de morir.